Investigan procesos para descontaminación de aguas residuales industriales

Jun
22
2017
El Proyecto Fondecyt Regular del Dr. Ricardo Salazar, del Departamento de Química de los Materiales, propone una alternativa más eficiente para eliminar contaminantes orgánicos en aguas residuales industriales. Por medio de tecnologías electroquímicas, este estudio se enfoca directamente en tratar aguas con desechos de animales, de la industria textil y residuales de la industria del vino.

 
Por Constanza Espinoza Morales
Foto: Archivo Departamento de Comunicaciones
 
La electroquímica ambiental es la línea de investigación del experto y, siguiendo ese mismo curso, es que inicia este proyecto de descontaminación de aguas. Desde su llegada a la universidad, Ricardo Salazar ha progresado en sus proyectos, hasta el punto en que se comenzaron a proponer tecnologías electroquímicas para probar si es que estas podían ser eficientes para descontaminar un agua que él y su equipo creaban en el laboratorio; un agua a la cual se le agregaba colorantes, pesticidas, productos farmacéuticos a una muy pequeña escala y, posterior a eso, comenzaron a experimentar con soluciones más grandes (uno y dos litros), hasta llegar al punto actual; experimentar con una planta piloto de diez litros.
 
Este proyecto en particular está enfocado directamente a tratar, por ejemplo, aguas con desechos de animales, aguas de la industria textil y aguas residuales de la industria del vino. Pero lo característico de esta investigación es que no pretende adicionar reactivos químicos al agua sino que, a partir del paso de corriente eléctrica, generar especies oxidantes, para que estas últimas se encarguen de reaccionar químicamente con los contaminantes, para posteriormente  transformarlos a dióxido de carbono.
 
“El hecho de hacer ciencia aplicada es la motivación, salir un poco del laboratorio y poder hacer que las ideas que uno tiene puedan verse plausibles en algo real como es, en este caso, una industria, siempre tratando de pensar en el hecho de poder aplicar lo que uno hace en el laboratorio a escala real”, comenta el investigador.   
 
Esta investigación, que incluirá la participación de expertos de la Facultad de Ingeniería, contará además con el apoyo de estudiantes pertenecientes a esta Casa de Estudios; dos de pregrado, uno de magister, cinco estudiantes de doctorado, y dos de posdoctorados.  Además, incluirá la colaboración externa de una experta en química analítica de la Universidad de Chile, que ayudará con  los análisis del agua para ir demostrando qué es lo que realmente va ocurriendo en el proceso.
 
 “Vemos un cambio físico de un agua que trae muchas cosas, un agua real, por ejemplo, de animales, que trae sangre, heces, orina, comida, pelos, y nosotros terminamos con un agua incolora y sin olor. Pero además de lo físico que se puede ver,  es necesario hacer los análisis y demostrar que, además de que se vea que no tiene nada, no es más tóxica que como empezó”, agrega.
 
Descontaminación a partir de la autosustentabilidad
 
El desafío de la investigación, según Ricardo Salazar, es el poder pensar no como químico, sino que comprender la necesidad directa que tiene una industria en el tratamiento de sus aguas. La idea es adaptar los procesos que ocurren en el laboratorio de la universidad y llevarlos a gran escala.
 
“No hacemos agua  potable, a lo que yo apelo es a una reutilización del recurso. Que la industria no siempre tenga que utilizar agua nueva para sus procesos, sino que una cierta cantidad que ellos utilicen, la puedan reutilizar dentro de sus procesos, y que eso también disminuya el gasto de agua”, afirma el experto en electroquímica ambiental.
 
La intención del docente es partir con industrias más o menos pequeñas,  para ver cómo es el funcionamiento y hacer que el sistema sea autosustentable; al trabajar con corriente eléctrica, es muy importante además no adherir un gasto adicional en el uso de la corriente eléctrica para poder hacer el proceso, que sea costo cero, en lo posible. Por lo que la utilización de paneles solares es algo que está contemplado en el proyecto. 
 
Posterior a esto, se espera que la tecnología diseñada sea parte de la fabricación de una planta para poder tratar diversos tipos de aguas residuales; se trataría de un prototipo de gran tamaño para poder tratar estas aguas, y que además se pueda adaptar a las diferentes necesidades de las industrias. Cabe recalcar que el uso de la energía es un factor importante, no sólo para que no implique un gasto adicional, sino que además para promover la sustentabilidad.