USACH desarrolla innovador biomaterial para combatir infecciones multiresistentes
Uno de los problemas de salud pública más relevantes en el mundo es la presencia de patógenos multiresistentes. En Chile, esta afección es la causante en aumentar en un 42% la probabilidad de muerte en pacientes debido a la ausencia de tratamientos efectivos.
Este problema, que además representa un elevado costo para la salud pública, es abordado por el Laboratorio de Química de Biomateriales de la Facultad de Química y Biología cuyos integrantes trabajan desde hace aproximadamente cuatro años en el diseño de un apósito para el tratamiento de heridas crónicas infectadas.
“Detectamos una importante problemática asociada al tratamiento de lesiones dermales, ya que muchas de ellas son susceptibles a infecciones debido a las condiciones de salud del paciente o por la presencia de patógenos multiresistentes”, indica el doctor Jonathan Andrés Ortiz quien dirige esta investigación cuya propuesta es desarrollar un biomaterial capaz de prevenir y tratar este tipo de infecciones.
La innovación radica en el uso de una estructura natural formada por bacterias y levaduras que se genera naturalmente durante procesos de fermentación. Aunque este material es conocido principalmente por su utilización en la elaboración de bebidas fermentadas como la kombucha, los investigadores han aprovechado sus propiedades para fabricar un apósito de origen vegetal destinado al tratamiento de heridas complejas.
Las ventajas de este desarrollo radican en sus propiedades mecánicas, su elevada capacidad de retención de agua, así como en su biocompatibilidad y biodegradabilidad. Estas características le otorga ventajas comparativas frente a los apósitos dérmicos actualmente comercializados en Chile, tanto por los materiales utilizados en su fabricación, su bajo costo y su capacidad de absorción de exudados. En conjunto, estas propiedades lo posicionan como un candidato prometedor para aplicaciones avanzadas en el tratamiento y regeneración de tejidos cutáneos.
Actualmente, gracias a la colaboración con COANIQUEM, el material ha sido ensayado con cepas clínicas multiresistentes, obteniendo “una eficiencia cercana al 100% de la carga bacteriana frente a los principales patógenos asociados a infecciones de piel y tejidos blandos”, afirma el investigador de la Universidad de Santiago de Chile.
En el corto plazo, con estos alentadores resultados y con una gran parte del camino recorrido, el grupo de investigación del Laboratorio de Química de Biomateriales de la Facultad de Química y Biología, buscará escalar este desarrollo para seguir evaluando su efectividad y representar así una solución concreta para el tratamiento de heridas complejas, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los pacientes y la salud pública del país.
La investigación cuenta con el apoyo del Fondo VIME de la Universidad de Santiago de Chile, Fondecyt de Iniciación 11230657 y el Fondo USA21991 de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile.
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Por: Nicolás Gaona Reydet










