Investigadora de la Facultad de Química y Biología propone innovador método en apoyo y manejo de los impactos ambientales generados por la industria minera

Abr
5
2017
El nuevo proyecto FONDEF de la académica del Departamento de Biología de la Universidad de Santiago, Dra. Claudia Ortiz, plantea la integración de metodologías químicas y biológicas cómo método para estabilizar la contaminación provocada por tranques de relave en fase de abandono en Chile.

Por: Nicolás Gaona Reydet

De acuerdo al Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) a diciembre de 2015 los depósitos de relave no activos en Chile representan una superficie de casi 17 mil metros cuadrados siendo el 85% de estos tranques de relave, cifras no menores en relación a los problemas que estos provocan en el medio ambiente y en la salud de las personas.  

Adicionalmente, la actual normativa ambiental que regula el Cierre de las Faenas e Instalaciones Mineras exige que estas sean estables química y físicamente después su cierre.

Dicho esto, la propuesta “Desarrollo de una cobertura compuesta para el control de erosión eólica en depósitos de relave” a cargo de la Doctora en Ciencias Biológicas de la Facultad de Química y Biología, Claudia Ortiz, viene a hacerse cargo de esta problemática proponiendo como solución el desarrollo de un conjunto de metodologías tendientes a minimizar la dispersión de material particulado generados a partir de tranques de relave.  

Básicamente la propuesta del grupo de trabajo perteneciente al Laboratorio de Bioquímica Vegetal y Fitorremediación de la Universidad de Santiago de Chile plantea enfrentar el problema combinando el uso de supresores de polvo de origen inorgánico u orgánico y la formación de cubiertas especies vegetales como método de estabilización.

“Es primera vez que se plantea este tipo de soluciones en Chile y por tanto, debe ser probada y esperamos, al final del proyecto, tener resultados de la eficacia” planteó la Dra. Ortiz respecto al proyecto que se realizará junto con investigadores pertenecientes a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Por lo pronto, los resultados de cada uno de los estabilizadores parece ser prometedor. Por separado, “los supresores de polvo alcanzan 90% o más de eficiencia pero su efecto es temporal por lo que se deben aplicar permanentemente, mientras que los vegetales son de largo plazo y además mejoran la calidad del sustrato tratado”.

“En un año, pueden disminuir hasta en 70% las emisiones de material particulado” explica la investigadora acerca del proyecto FONDEF que tiene asignado un monto total de $ 264.715.000 de pesos y se realizará entre los años 2017 a 2019.